”La paz, la amistad, la alegría, el respeto y muchas cosas más las encontré en las Cascadas de Ouzoud, en Marruecos. Salí hacia allí con unas amigas sin saber muy bien dónde iba y a qué iba, sólo que lo hacíamos con una asociación de ayuda humanitaria, Africa Nomadar, y además sin conocer a nadie. No encontramos en Algeciras y partimos hacia Marruecos con un grupo de doce personas de diferentes edades. Llegar a las Cascadas de Ouzoud fue una transformación de todo lo que estamos acostumbrados. ¡La prisa mata!¡Quitaros el reloj y dejad el móvil! Fueron los consejos que nos dieron y los mejores que me han dado en toda mi vida. Fue el grupo más maravilloso que he encontrado en todos mis viajes, lo mismo que las personas de allí.
La sensibilidad, la alegría y el bienestar llevó a bautizarnos con el nombre de La Caravana de la Risa. No sé si fue el entorno que es una de las cosas más bonitas que he visto, pero las emociones y sentimientos se magnificaron de tal forma que parecíamos una sola persona.
Dormimos todos en una jaima, el murmullo del río, los cánticos de los pájaros y la luna llena nos acompañaron todas las noches. Salimos de excursión, nadamos en el río de agua muy fría, hicimos yoga, bailamos la danza del vientre… Pero lo más gratificante fue ir al pueblo a ayudar a los niños con pequeños regalos que les trajimos. Jugamos, pintamos y reímos con ellos. Tienen tanta alegría en sus corazones que dan ganas de quedarte con ellos.
Fueron siete días muy intensos, y el adiós fue triste y prometimos ser amigos toda la vida. Las cascadas nos despidieron desde su altura rociándonos con sus aguas transparentes y frías. Adiós Ouzoud y a toda su gente, espero volver a veros.”
Xisca de Mallorca
Publicado en el Diario de Mallorca
el domingo 16 de Agosto de 2009
