
“DEJO A LOS QUE VIENEN, EL MUNDO TAL COMO ME LO ENCONTRÉ”
(palabras saharianas)
El desierto necesita de un turismo generador de riqueza sostenible, responsable y durable.Estos parajes culturales y naturales, constituyen un patrimonio común que ha de ser conservado como testimonio único del pasado.
Los bellos recuerdos son las emociones y las imágines que nos ofrece éste Sahara, inagotable en cuanto a riquezas naturales y humanas y que las futuras generaciones tienen que poder gozar.
Pero su hábitat está en peligro.
Las consecuencias negativas del turismo, originan un impacto en sus gentes, medio y cultura.
Observamos deterioro en el territorio, acumulación de basuras ( plásticos, latas, etc.) y residuos en forma de pilas, baterías usadas que provocan el envenenamiento de los acuíferos a corto y medio plazo.
El desierto es uno de los pocos lugares de la tierra donde es posible escuchar el silencio absoluto.
Hoy no es posible, por el uso incontrolado de Todo terreno, Quads y motos en general.
Se puede disfrutar de los medios propios del lugar, (burros, dromedarios) potenciando así la conservación del medio y su cultura.
DEJEMOS EL MUNDO TAL COMO LO HEMOS ENCONTRADO